Aquí, el mar es el centro de todo.
Bienvenidos a Porto-Vecchio. Esta antigua ciudad genovesa ha resistido todas las invasiones bárbaras. Destruida y reconstruida, la ciudadela luce con orgullo el espíritu corso. Otro motivo de orgullo es el restaurante Casadelmar: una mesa con un (gran) corazón marinero.
No dejéis que os distraiga la hechizante vista de la bahía ni el entorno de este magnífico hotel: ¡lo más sorprendente ocurre en el plato! El chef Fabio Bragagnolo navega entre Córcega e Italia. Entre sus platos emblemáticos destacan los «canelones de dentón con buey de mar, caviar, verduras frescas y cidra de San Giuliano».
El pescado crudo, cortado en finas láminas, se rellena con carne de buey de mar desmenuzada y se corona con una fina línea de caviar yodado. El conjunto ofrece una frescura inaudita que dejará vuestras papilas gustativas sin aliento. Un trabajo de orfebrería que continúa hasta los postres, bajos en azúcar y de gran finura.